miércoles, 26 de noviembre de 2008

sábado, 15 de noviembre de 2008

El reloj de Viqui marcó las o.00 horas del sábado 15 de noviembre y una vela se apagó con 3 deseos jamás antes pensados. Festejo al lado de los 4 angelitos que vienen acompañando desde que eramos un par de enanas soñando con ser grandes; esos angelitos capaces de entender una ausencia más que notoria en un año donde el cambio fue más abrupto y significativo...
Celular de por medio, asomaban los nuevos compañeros de ruta y achedores de ese gran vuelco de vida; esas personas con las cuales comparto alegrías, frustraciones, sonrisas, llantos. Esos con los cuales se comparten sueños, ideales, ideas... un estilo de vivir.
La familia claro que tuvo su protagonismo. A su forma, que no es más que mi forma. A un par de kilómetros, que cada vez se sienten más, pero que todos intentamos que no se noten...
Y la mañana del 15 llegó en el lugar donde me siento yo, donde soy yo, donde la comodidad se hace carne y hueso a la vez. Barranca me recibió con un dia gris, pero con el abrazo y el beso de Ezequiel. Con la ternura de Mica. Con el "levantame" de Gonzalo. Con el "los extrañaba" de José. Con la inocencia de Nico. Con la complicidad de Roxana. Con la paz que te transmite Luz.
Y Km. hizo de la tarde un no desconectar del mundo. Un seguir queriendo comprometerme más, más y más. Porque estaba Sonia. Y estaba Marta. Y estaba Huevo. Y estaba Roxana...
Los 23 llegaron con un sabor extraño, en lugares inpensados, pero definitivamente EN FAMILIA.
FELIZ CUMPLE para MI.