viernes, 25 de enero de 2008

A veces soy yo cuando estoy con vos.
A veces soy otra persona que no conozco.
A veces creo que siendo 2, podemos ser 1.
A veces 15 minutos me sirven para darme cuenta que no pasaría con vos más de 15 minutos.
A veces te siento. A veces.
A veces te miro y pienso que sos simplemente "el ideal" para mi.
A veces te miro y me convenzo que que necesito otra persona al lado.
A veces soy invisible para vos. A veces me gustaría serlo.
A veces sólo me escaparía con vos para guardar ese momento.
A veces me escaparía para no volver más.
A veces te quiero.
A veces intento olvidarme que existís.
A veces siento que me queres.
"A veces vuelvo".

jueves, 24 de enero de 2008

¿Y vos qué sentís?
Por qué me tenías que preguntar que siento, si la única respuesta que me puedo y te puedo dar, es que me siento confundida, que no se que hacer, que no se como reaccionar.
¿Y vos qué esperas?
Y si no se que siento, no se que espero. O es que aprendí a no esperar nada porque el tiempo me enseño que cuando las cosas tienen que pasar, simplemente pasan.
¿Y qué pensas hacer?
Y no se que siento, no se que espero, menos se que voy a hacer.... y hacía unos días no me preocupaba, pero veo que la realidad me choca, y la verdad es que no lo disimula, me está llevando por delante.
La última: ¿te va a durar mucho tiempo?
No se, quizás si, quizás no... quizás hasta me olvide y nunca lo resuelva. Segundo a segundo. Minuto a minuto. Hora a hora. Por ahora no se puede pedir más...
Para! te respondo una: hay algo que si me gustaría... estar en otro lugar, lejos.

miércoles, 23 de enero de 2008

Dije si

Para qué seguir dando vueltas inútiles en la cama sin poder dormir, si puedo hacer algo más útil como escribir, y de ese modo explicarme que realmente me sucede...
¡Es lógico el insomnio Belén!, la decisión tomada hace más de 2 meses, pensada por de 3 mes, y oficializada hace poco más de 1 mes y medio, no fue nada fácil, y en la balanza se pusieron muchas cosas: facultad y su respectiva tesis, un trabajo que reditué a fin de mes y dejar de pedirle plata a papá, unas eternas vacaciones hasta marzo en casa y descansar de un año que implicó varios cambios y una rodilla menos...
Una decisión que no fue fácil porque no sólo se trató de lo externo o superficial, ese debate entre “querer” y “no querer”; sino también de lo interno, eso que implicó analizar concientemente estar preparado o no estarlo tanto profesional como humanamente, representó asumir miedos, constituyó entender de compromisos y responsabilidades grandes, significó volver a preguntarme que pretendía de mi paso por el Techo...
Pero un día te levantas y caes: cuando sentís las cosas, todo es mucho más fácil. Y si que lo fue, porque cuando empecé a sentir realmente el “sí” fue instantáneo. Cuando mire a mi alrededor y vi que había mucha gente que confiaba en mí, empecé a creer que yo también podía confiar en mí. Cuando entendí que no sólo era yo, sino un equipo, dejé de sentirme sola. Cuando volví a preguntarme una y otra vez sobre que pretendía dejar en la organización, me respondí una y otra vez que cosas grandes. Pero no grandes desde lo personal, la soberbia o el ego...
Aspiro y ambiciono cosas grandes desde aquella persona que un día conoció, creyó y cree en un proyecto que habla de jóvenes dispuestos a cambiarle la cara a un continente, que habla de una juventud que se hace cargo, que habla de líderes con mirada social. Pero por si eso fuese poco, conocí, creí y creo en un proyecto en el que soy parte de resultados concretos. Un proyecto que me choca con una realidad que me jode, me molesta, me incomoda, me enoja, pero a la vez me sensibiliza, me llena de emociones, me hace sentir feliz de trabajar junto con aquellos que no tuvieron mi misma suerte, esa, la de poder elegir.
Y dije “sí”. Dije “si” porque puedo dar más de lo que di hasta el momento, porque quiero dar mucho más. Porque el deporte puede esperar, pero erradicar la pobreza de Córdoba urge, y yo quiero y elijo convencida seguir siendo parte de los que trabajan arduamente por cumplir ese objetivo. Porque para descansar, uno lo debe hacer tranquilo, y nunca me sentiría tranquila al saber que pude haber dado un paso importante y no lo di. Porque papá aún no se queja, y tampoco se va a quejar porque fue justamente mi ejemplo al momento de elegir crecer como persona por sobre otras cosas. Porque estoy apoyada por un grupo con mayúsculas, al cual no me alcanzan los adjetivos para calificarlo: responsable, honesto, unido, comprometido y podría seguir... Porque comparto un día a día con gente que no considera sus metas utópicas, por el contrario, esta convencida que sobre la base del trabajo, el esfuerzo, la paciencia, todo es posible de alcanzar. Porque seis meses me sirvieron para confirmar y reconfirmar que me hace verdaderamente feliz formar parte de esta organización.
Lo serntí, lo sentí, lo sentí: soy la nueva coordinadora del Área de Comunicación de Un Techo para mi País, sede en Córdoba. Enero largó con todo, mil cosas por planificar, por resolver, por hacer... Confirmo y reconfirmo cada día que pasa y caigo de la decisión que tomé: FELIZ.
Ya está, me puedo ir a dormir tranquila...

lunes, 21 de enero de 2008

Un día te pasa, a todos les pasa. Te mirás a los ojos y eso basta para darte cuenta que estás en frente de la persona indicada. Un simple "hola" para comprender que seguramente, en otro lugar, otro contexto, y duraría... si, hubiesemos durado.
Porque no se puede no durar con alguien que transmite nada más y nada menos que paz. No se puede no durar con alguien que se define una y mil veces como "pacífico", y lo demuestra con el correr de los horas, los días. No se puede no durar con alguien que pregunta constantemente "¿te sentís bien?", y sólo busca que te sientas bien. No se puede no durar con alguien que es pura sonrisa y buen humor...
Gracias por 7 días increíbles.
Gracias por tantas horas de conversaciones estúpidas y serias.
Gracias por tantos "yo siempre me rio" mutuos.
Gracias por entender mi locura y parecerrte que está buena.
Gracias por tantas caminatas de la mano a las 10 de la mañana.
Gracias por tanto "cualquier estación es primavera con vos".
Gracias por los miles vodkas con speed compartidos que hicieron las noches más divertidas.
Gracias por los interminables mensajes de texto a la vuelta, y por tanto msn eternos.
Paso un año... no se, quizás tuvo que ver que era verano.


domingo, 20 de enero de 2008


Ella finalmente logró entender. Y en ese caer, no le quedó más remedio que soltar su mano. Porque quizás no era el momento. Porque quizás sólo se había tratado de un juego. Porque quizás, únicamente, había sido una ilusión.
No estaba enojada. No sentía rencor. Ya no lloraba. No se preguntaba cómo, dónde, cuándo...
Él había decidido alejarse, irse, caminar otros caminos. Él la había dejado, o tal vez, no la había elegido. Él estaba tranquilo así, quería eso.
Era el momento de seguir, y no precisamente juntos. Entonces, ella, guardo todos sus sueños en un baúl, y decidió irse.
Pero en esa ida, una noche volvió a encontrarse con todo lo vivido. Y todo se hizo imágenes, como si en ese instante él estuviera ahí, con ella. Y decidió volver a ver esa historia en su mente.
Entonces se permitió recordar. Y recordó ese primer encuentro. Volvió a ese primer beso. Pasó por esa primera vez. Vio esos dos cuerpos fundidos durante tantas noches. Escuchó nuevamente cada reproche. Sintió cada caricia. Lloró cada silencio. Se lastimó por tantos no se. Rió con cada palabra cómplice. Gritó por un nuevo no. Retornó a sus te quiero profundos...
Sin embargo, esfumo cada imagen de su mente. Se fue. Era su momento de caminar otros caminos. Segura o insegura, se fue.
Ella lo quería, igual o más que antes. Seguía queriendo cada centímetro de ese cuerpo. Adoraba cada gesto de su boca. Creía en esa mirada. Ansiaba un nuevo encuentro. Pero tenía demasiado miedo a un nuevo rechazo.
Y bajo ese mar de sensaciones, se paró sobre nuevas rutas. Y llegaron los espacios de la mutua comprensión, los espacios de a dos, los espacios del consenso. Cambió adrenalina por tranquilidad. Cambió riesgo por seguridad. Dejó la entrega por el cuidado. Se quedó inmutable. No tenía expectativas. Ya no creía. Pero sabía, que quizás, con el tiempo todo eso podía construirse.
No lo había olvidado, no lo iba a olvidar. Lo extrañaba, lo extraña. Piensa en el aunque ya nadie lo sabe. Porque no habla más, porque ahora todo pasa por adentro. Porque dejó de hacer lo que hacía. Cambió su forma.
Una nueva de historia de no correspondidos. Una nueva historia a destiempo, siempre él y ella, a destiempo. Pese a todo, sabe que dio todo. Que se acuesta tranquila de saber que quiso. De saber que hizo. De saber que lo intentó. En su mente, él también quiso, él también hizo, él también intentó. En su mente, en la de ella, él fue el protagonista perfecto.
Pero todo, siempre, todo se resumió y resume en su mente... Ella lo quiere, pero va por nuevas rutas. Él la quiere, pero va por otra ruta. La distancia es grande, pero no se terminarán de dejar. Tampoco volverán.

martes, 15 de enero de 2008

"Algo que creo saber, posiciones de ficción no quiero..."
Desarma el bolso o te lo tiro al patio. Ordena tu habitación. No dejes vasos desparramos por todos lados. Levantate a comer. Shhh son las 5 de la mañana. Si te vas acordate de poner la alarma. No tenés que dejar la llave puesta hija. Deja de fumar. Sol tomás a partir de las 4 de la tarde y no te lo repito María Belén. Apaga ese cigarrillo que quiero salir al patio. ¿Qué tomaste anoche?. Deja de comprar ropa. ¿Te duele la rodilla?. Si te juntas con tus amigos acá no toman alcohol. ¿Te duele algo que anoche volviste tan temprano?. No es sano no dormir de noche. Yo tu Coca no la tome, debe haber sido tu papá. Baja la música. Ya te dije, yo también estoy de vacaciones. Cuidate Belito.
Bolso listo y de vuelta a MI casa...
Aunque estar en SU casa es más placentero de lo parece... ya van cinco años y el día de regreso todavía es considerado uno de los más tristes del año.

sábado, 12 de enero de 2008

El regreso


Finalmente llegó el 12 enero. Es casi seguro que esta fecha signifique bastante poco para algunos, quizás algunos festejen su cumpleaños, aniversario, que se van de vacaciones. Sin embargo, este 12 enero, para muchos (y más de que lo que algunas estadísticas mentirosas dicen) es un gran día: hoy debuta el River Plate de Diego Pablo Simeone.
Y si, el torneo es no oficial (aunque de los torneos de verano, Mar del Plata es de mayor renombre) y el "Cholo" se guarda las mejores cartas para el inicio del Clausura 08... pero como hincha entusiasma el arranque de un nuevo año, con un equipo que promete mostrar una cara distinta a lo que fue en los últimos tiempos.
A pesar de los gustos personales, mucho de esta nueva mística riverplatense tiene que ver con la llegada de Simeone. ¿Podrá el ex técnico de Estudiantes devolverle a River la alegría dentro y fuera de la cancha? Ojalá que sí.
Ojalá veamos algo de lo que estabámos acostumbrados a ver cada vez que jugaba "la banda". Ojalá sea el año de la Copa Libertadores. El año de ganar clásicos. El año de adjudicarse torneos locales. Ojalá sea el año donde veamos sobre el césped verde botienes que destilen magia con la pelota.
Atención: vuelve el fútbol, vuelve River.




viernes, 11 de enero de 2008


Y una simple equivocación te caga la existencia.
Un simple ENTER mal dado produce caos en el lugar donde existía calma... o bueno, al menos una calma aparente.
Detesto el momento de aceptar el error, entonces me convenzo de que por alguna razón eso que leíste, lo tenías que leer.
Debió existir alguien en algún lugar, en ese instante, que planificó que ese día, en mi computadora, yo debía apretar esa tecla...
¿Es grave? Creo que no.
Nada que no sepas. Nada que no hayas escuchado antes. Nada que no conozcas.
Sólo aclarar algo que oscurece con los días.
Estamos de acuerdo: no fue la mejor forma. En estos momentos invento en mi cabeza un teclado que contenga un botón que me permita desaparecer.

jueves, 10 de enero de 2008


La verdad es que no tengo ganas de comportarme como alguien de 22 años.
No me dan ganas de pensar.
No me dan ganas de hacerme cargo de lo que estoy sintiendo o no estoy sientiendo.
No tengo ganas de averiguar por qué realmente me pasa lo que me pasa.
Es como si de un instante a otro mis pensamientos y sentimientos se bloquearon en el espacio de los grises, ahí en el límite entre el equilibrio y el desequilibrio; ahí en el límite entre el entenderme y el desentenderme de todo.
Es como estar parada frente a ese castillito de arena que costó armar y tener ganas de desarmarlo... pero al mismo instante de hacerlo, dudar.
Y alguien me dijo un día que dudar es quedarse al margen. Es pararse al costado y, desde ese costado, ver como todo pasa mientras uno no se inmuta, no participa. Es adoptar una actitud cobarde...
Sin embargo, me quedo al costado. No participo, no me inmuto, es cierto... sólo observo. Busco el momento para equilibrar, para saber, para sentir, para entender. Busco el momento para dejar mi cobardía en el cajón. Busco el mejor momento para elegir. Crezco.
("se que no es irreversible este proceso...")



martes, 1 de enero de 2008

Los días pasan.
El tiempo empieza a clarificar situaciones, ideas, sentimientos.
El silencio comienza a decir, habla.
Te volvés difuso.
Las decisiones se tornan egoístas.
Pienso en mi, elijo sólo por mi...
Entonces empiezo a sentir miedo.
Me asusto.
Entonces me siento bien.
Oscilo permanentemente entre conocerme y desconocerme.
Y te quiero.
Y te odio.
Y te extraño.
Y te desaparezco de mi vida.
Me olvido que existís.
Y te lo digo.
Y no lo impedís.
Entonces terminó. Y no, no fue la distancia.