martes, 26 de agosto de 2008

Sueños...


¿Y vos que soñas Belu? ¿Cuáles son tus planes para el futuro? Demoro en responder, la pregunta me toma de sorpresa. Interiormente me digo ¿tengo un plan? Pienso que puedo improvisar una respuesta, pero también pienso que mi interlocutor se merece algo sincero... Entonces pienso y le contesto: - Yo sueño con ver a River campeón de la Libertadores; - Yo sueño con que mi tesis acabe rápido; - Yo sueño con levantarme un día, armar una valija, e irme a algún lugar sola por algunos meses; - Yo sueño con que mi mamá acepte que fumo y poder terminar de comer y prenderme un Marlboro en la mesa familiar; - Yo sueño con una rodilla sana que no me moleste cada vez que me levanto; - Yo sueño con que Ale Kurtz me cante sólo a mi; - Yo sueño con vivir sola; - Uno de mis máximos sueños siempre fue ser periodista deportiva y cubrir un Mundial de futbol... pero me veo lejos. Sabes algo, desde que empezó el año sueño con dejar una marca en el lugar que me hizo cambiar, que sacó mi mejor parte, que me hizo golpear y crecer; el lugar que me dio un espacio para ser yo. Si, ese definitivamente es mi sueño más importante.

"17.00 horas: conversación entre dos personas capaz de soñar constantemente... capaz de entenderse soñando."

lunes, 25 de agosto de 2008

CRISIS


Las Pastillas sacaron disco nuevo. Se titula "Crisis ". Y si, no podría haber llegado en mejor momento para hacer explotar mi cabeza.
Este tema no deja de sonar en casa. Aún le busco el por qué a semejante obsesión que me dió. Todo indica que se trata por la frase resaltada. Presento la melodía que me acompaña mientras trabajo...

¿Dónde esconder tantas manos?
Que yo no soy que es el
Que yo no soy que es el,
Que yo actué bien y el no.
Ah no, de acá yo no me muevo.
Que por cuestión de piel, de sexo, religión,
Tus zapatos no me los pruebo.

¿A quién le vamos a tirar una pared
Cuando ya no nos quede nadie?
Tal vez un perro fiel a cambio de comer
Soporte hasta lo insoportable.

Temiendo ser peor, temiendo ser mejor,
Temiendo al fin, siempre temiendo.
Viviendo en el ayer, aletargando el hoy,
Sí, Víctor, sí, Sobreviviendo.

Juzgando al por mayor,
Te alejas más y más
Del juicio que más importa.
Que es el juicio interior
Que es el que hay que afrontar
Siendo parte de esta torta.

La tribu dice el groove de un riff, Ciento por ciento
A la paz de la nicotina.
Hipocondría maternal y paternal
Hereditaria vitamina.

Los placeres te acortan la correa,
Y vos que te pensás un indomable.
¿Que gracia tiene andar por esta sociedad
Jactándose de responsable?

Si como un pulpo vas,
Tirando piedras no hay,
Donde esconder tantas manos.
Es mejor asumir
La cobardía de huir,
A la responsabilidad de vivir.

No importa cuánto me puedas alejar de la realidad
Yo siempre vuelvo,
Psicología infernal, Picante dulce y sal
Pero despierto y ya no vuelvo.

Pasado el tiempo al fin, El espejo devuelve una imagen más familiar.
Voy eligiendo a gusto,
Y alternando puede haber picante dulce y sal.

Me bato a duelo con quien diga que voy bien,
Porque hay rachas en esta vida.
Soy grande y que señor no vaya a confundir
La soberbia con la autoestima!

Que la soberbia mira desde más arriba,
Y no llora penas ajenas.
En cambio la autoestima se transmite,
Y contagia a cualquier persona buena.

Juzgando al por mayor,
Te alejas mas y mas
Del juicio que más importa.
Que es el juicio interior,
Que es el que hay que afrontar
Siendo parte de esta torta.

Si como un pulpo vas,
Tirando piedras no hay,
Donde esconder tantas manos.
Es mejor asumir
La cobardía de huir,
A la responsabilidad de vivir.

domingo, 24 de agosto de 2008


Por entender que la camiseta es grande.
Por entender que no pesa, motiva.
Por saber llevarla con verdadero sentimiento.
Por saber defenderla con garra y en el piso.
Por la actitud millonaria Por la humildad monumental.
Felicitaciones "Jefecito".

sábado, 23 de agosto de 2008


Nos miro agarrados de la mano, y seguimos siendo los nenes que soñaban una vida juntos.
Es incríble, pero me abrazas de la misma manera, me miras igual, decís las mismas cosas, actúas tan similar.
Y yo dejo que me abraces, que me mires, que me digas, que me lleves. Y por momentos quiero imitarte; quiero mirarte como antes, decirte como antes, abrazarte de nuevo con ese sentimiento que hacía que mi amor fuese único.
Entonces no pienso en nada, y nos dejo ser. Vuelvo a ocupar por algunas horas el lugar que vos me hiciste dejar, y te dejo ocupar ese lugar del que un día deciste irte. La imagen es una foto de un par de años atrás: "Yo me levanto, vos quedaste un rato más. ¿Qué tenés ganas de comer?"
Llego a casa, y entiendo que es preferible seguir sin pensar. Un impulso me lleva a buscar esa caja donde guardo esas pequeñas cosas que fueron sucediendo desde que llegué a Córdoba, esa caja que atesora momentos, declaraciones... Y encuentro un cuaderno que tiene fecha del año 2000. Adentro está la foto nuestra que, de todas, es mi preferida.
Las 24 hojas hablan de cuanto te amaba. Pero también hablan de cuanto sufría en ese entonces. Y hay cartas también, cartas de lo que vino después.
Y entiendo el por qué no estamos juntos. Entiendo que no se puede volver.
"Me querés todavía, porque yo te quiero". Y si te quiero. Pero pasaron demasiadas cosas...

("viviendo en el ayer, aletargando el hoy... sobreviviendo")

martes, 19 de agosto de 2008

Hay de mi, hay de vos, hay de todos

Hoy comenzó el juicio a Callejeros. Y pese a que me movilizó bastante, creo que empecé a palpitarlo desde el momento en que tuve "Disco Escultura" sonando en mi computadora.Tengo un importante choque de sensaciones.
La banda llegó a mi vida cuando el 2003 se estaba yendo. De la mando de "Sed" empecé a fanatizarme con un grupo que me transmitía sencillez, que hablaba y denunciaba con letras simples, que contaba experiencias de barrio, de gente normal. En ese momento, "Jugando", "Los Invisibles", "Sonando", se convirtieron en himnos.
Y en 2004, "Presión" llegó como regalo de un día del niño. Y los pude ver. Yo bailé con "Callejero de Boedo", grité con "Imposible", exploté con "Una nueva noche fría", y me emocioné al ritmo de "Ilusión". Yo fui parte de la consagración cordobesa en el Corazón de María, viví ese transformar Córdoba en su segunda casa. Y también fui parte de un recital que sobrepasaba su capacidad, que tenía ventanas tapadas con las banderas del "Fondo no Fisura" y "Los Piojosos". También fui parte de la fiesta de las bengalas. A esa noche no le faltó nada.
El 31 de diciembre de 2004 mi vieja me levantó diciéndome que se había incendiado el boliche en que tocaba la banda que a mi me gustaba. Y Callejeros, esos tipos capaz de hacerme explotar de alegría, se transformaban abruptamente en sinónimo de tristeza, de dolor, de impotencia, de muerte.
Cromagñon o lo que sea que haya sido, hizo de "Rocanroles sin destino" mi disco menos escuchado. Quizás por un pacto silencioso y demasiado mío con los 194 pibes que ya no están, nunca pude volver a escuchar "Distinto". Pero el 21 de septiembre de 2006 estuve en el Chateau. Y ahí empecé a entender muchas cosas. Pero había que estar ahí.
En ese momento supe escribir: "las sensaciones eran encontradas. Los rostros se inundaban de profunda alegría y melancolía a la vez. Las lágrimas hacían poco por ocultarse en una tarde que representaba muchísimo más que escuchar sólo un poco de rock...". Y si, fue duro caminar el Estadio. Fue duro tener sobrevivientes al lado y no poder evitar llorar pensando en que sentían, fue duro ver a los padres atrás con las fotos de sus hijos en alto, fue duro ver los pibes que saltaban en nombre de su amigo que ese día no iba a saltar. Fue duro escuchar a Pato decir que necesitaba terminar el recital.
"Señales"
se transformó en el disco que representaba una tragedia. Callejeros ya no hablaba de historias simples. Había llegado el momento y la forma de decir desde el dolor, desde la pérdida, desde el desencuentro. Hice de "Creo" mi canción. Creo que con una canción la tristeza es más hermosa...Creo que es mejor morir de pie, que vivir de rodillas...creo en tu voz.
Desde el primero de enero de 2005 discutí sobre culpables. Discutí sobre responsabilidades y responsables. Me puse en el lugar de los padres. Trate de meterme en la cabeza de la banda. Fui por momentos sobreviviente. Intenté meterme en Cromagñon y no salir de ahí. Me ubiqué en el lugar de seguidora. Entendí que la justicia, me guste o no, está en manos de un poder que se hace llamar independiente. Sin embargo, también entendí que la justicia no sólo está en manos de los jueces. Sobre Callejeros pesa una justicia social, y por si eso fuera poco, pesan 194 chicos en la conciencia.
Sobre los argentinos también pesan esos chicos. Y pesa la negligencia y la corrupción de una clase dirigente que se cree impune en todo momento, pero que llega al poder de la mano de nuestros votos. Y pesan los empresarios que hacen y deshacen como se les da la gana y todos miramos al costado. Y pesa saber que todos fuimos parte de un “ritual” que mató.
Rolling Stone en su última edición saca una nota en alusión a la causa. La cierra con el testimonio de un sobreviviente que dice así: “Que loco es este país ¿no? Un día sos joven, estás bien, sos sano. Y el día después nos sabes cuánto tiempo más vas a estar vivo”.
A Callejeros le pueden 30 años por estrago doloso seguido de muerte y por ser partícipes secundarios de cohecho. Van a pasar 7 meses hasta que los jueces lo determinen. Pese a eso, este juicio nos enjuicia a todos.

Siendo ignorante dentro de un pueblo ciego, sin más valor que la televisión. Hay presidentes, lazarillos, que prometen cielos, y luego cumplen con su propia salvación. Ignorar nuestro presente, nuestra historia. Ignorar cuando nos mienten y nos roban. Ignorar nuestra ignorancia, fue lo que nos trajo acá. A sufrir hasta sangrar las consecuencias, de ser juez y parte de nuestra ignorada, hasta que el destino fue nuestro fiscal...
EL IGNORANTE NO SÓLO IGNORA SU IGNORANCIA.
TAMBIÉN IGNORA SU PERDÓN.

(El Ignorante. Disco Escultura)

lunes, 18 de agosto de 2008


Anoche llegué a las 4 am y me dieron ganas de escribirte. Caí que no era buena idea, que algunas copas de más habían desordenado mi cabeza, y me acosté a dormir. A las 10 sonó el despertador con un recordatorio que sólo te trae a mis pensamientos una y otra vez, y la idea de escribirte volvió con más fuerza.
Y acá estoy, queriendo decir tantas cosas...
Podría decir que lo peor ya pasó. Que la gran crisis del principio lentamente se va de mi y todo, de a poco, se acomoda. Que dejé de mentirle a la gente diciendo que puedo sola y en vez de eso, me animé a decirles que me siento mal y que necesito que alguien me ayude. Que volví a las raíces, empecé a hacerme tiempo para lo verdaderamente importante: mi familia y mis amigos de toda la vida, esos que no faltan aunque me haya desaparecido durante meses...
También, puedo contarte que terminé la facu. Rendi la última con 10, y es una gran satisfacción. Al final, tenías razón, podía. Mi tesis sigue teniendo fecha en febrero, y el futuro empieza a tomar más fuerza, puedo verme en otro lugar, haciendo lo que me gusta, trabajando por eso en lo que creo firmemente, probando algo distinto, que me asusta, pero que no deja de ser un desafío.
Me acerqué a mi mamá, quizás también eso necesitaba. Sin decir, sin preguntar, sin querer saber muchas cosas ni explicar un por qué, pero juego por momentos a ser esa nena que sé espero por mucho tiempo que fuera: alguien capaz de estar y acompañar.
Pasó un mes y parece más. Realmente, por momentos, no me siento yo. Pero creo que soy capaz de mutar hacia este nuevo estado y encontrarme.
Extraño mucho las personas que eramos.
Mientras todos creen que mi pérdida fue una pareja, yo sólo extraño nuestras conversaciones sobre el día a día, nuestro laburo juntos, el compartir un almuerzo riéndonos, el pelear por fútbol, el cantar fuerte en tu auto. Lo mínimo, las pequeñas cosas, lo chiquito.
Espero que estés bien. Que vos también te estés empezando a encontrar.

(alguien dijo no somos nada, y sin embargo miré en mi cara...)

viernes, 15 de agosto de 2008

Rondaban los primeros días de julio. La separación era un hecho, al parecer no había vuelta atrás. Una decisión firme pero apresurada, había terminado algo que se definía como especial
Sin embargo, el teléfono sonó y del otro lado se escuchó "quiero que estés acá conmigo". Dije una y otra vez que no pese a que adentro algo se rompía con cada negación. Pero el sentimiento pudo más y 5 de mañana me tome un colectivo sin saber que iba a encontrar.
Llegué y fue como siempre. Nunca me sentí extraña ni con un extraño, la magia, pese a todo, seguía intacta. Y pasaron dos horas y llegó lo que había ido a escuchar: "construimos otra burbuja". Y un beso estampó una escena que parecía de novela. Y lentamente dos cuerpos se fueron fundiendo uno con otro, sellando un vínculo que tenía fecha de vencimiento sólo en algunos aspectos.
Y hablamos por horas, de él, de mí, del futuro. Del lugares, de momentos, de entendimientos, de decisiones. Y nos volvimos a fundir, y ninguno quería volver...
"Sabes lo que me gusta de nosotros: que podemos compartir este tipo de cosas, que podemos escuchar la misma música, que podemos hablar de fútbol, que es divertido, y cómodo..."
LLegada a casa y la sensación que todo había vuelto a la normalidad. Todo estaba en su lugar nuevamente, había pasado la tormenta...

Hoy le dije a alguien que ya no lloraba. Le mentí.
Pasó un mes. Trato de creer que ese día fue real. Que eso que viví existió. Que dos personas se miraron y se sintieron. Pasó un mes.

("La excusa más cobarde es culpar al destino...")

miércoles, 13 de agosto de 2008

Empezando a entender...

Vuelta de la reunión semanal de Comunicación. 1.54, sigo trabajando. Mi cabeza está lejos de poder parar, o es que le tengo tanto miedo a acostarme y empezar a pensar en eso, que prefiero seguir atada a gacetillas, diseños o estrategias.
Hoy lo dije muchas veces, hasta hace un mes, tenía una vida ordenada, me había convencido que no necesitaba nada más. Y no se trata de enamorarse de alguien, es que había logrado volver a enamorarme de mi, había vuelto a ser aquella Belén que alguna vez fui.
Burbuja o no burbuja, fantasía o realidad, ideales o personalidades verdaderas, carajo!, a mi me conformaba y me gustaba.
¿Quién más que yo puede entender eso?
¿Quién puede saber verdaderamente que pasa por adentro y no juzgar, y no indicar que hacer, y no marcar supuestos errores?
Entendí que las respuestas las tengo yo. El elegir que hacer, donde estar y con quien también.
Soy culpable. Soy responsable. Formé parte. Pero jugué limpio, siempre jugué limpio. Sin embargo, sigo teniendo una misma sensación que creí había desaparecido con el tiempo, creí que nunca más lo iba a sentir: NO SIRVIÓ DE NADA.
Al parecer, la gente te obliga a ser egoísta. Al parecer es má fácil mentir que decir la verdad. Al parecer, en el momento en que se debe pensar en el otro, a nadie le importa.
Y te quiero...
en un mundo que no comprendo,
con gente que no entiendo.
Exageradamente, inexplicablemente.

(y es por eso que volví del silencio más duro a este ring de boxeo...)

sábado, 9 de agosto de 2008

Porque te quiero te digo que no.
Porque mucho más de lo que te quiero, me quiero.
Porque en el momento en que tuvo que ser, no fue.
Porque ayudaste a que sea lo que soy, y crecí.
Porque mi cabeza ya no nos imagina.
Porque el juntos se fue con esos nenes que se amaron, pero que también se lastimaron.
Porque aunque me esfuerce, me generás más dudas que certezas.
Porque mi enamoramiento se limita sólo a una historia.
Porque dejé de creerte el ideal y pasé a creerte parte de un pasado que guardé.
Porque me obligaste a dejar de amarte.
Sin embargo... sigo encontrándome en tu mirada como en la de nadie. Sigo necesitándote para tomar mis decisiones más importantes. Sigo escuchándote como el tipo que más conoce de mí. Sigo agarrándote de la mano, no me suelto.

Ya casi!

Finalmente, sólo resta la tesis.
El camino transitado de abril a julio fue duro, pero el objetivo está cumplido. No fue fácil llegar, por momentos parecía un imposible. Paso a paso, como diría un famoso DT, la meta se hizo realidad.
La alegría es enorme. La satisfacción que se siente, importante.
Tal como dijimos con el chileno, se cierra una etapa.
Ahora, resta subir el último escalón para alcanzar la cima (febrero es un buen límite).
Tal como dirían mis padres, queda poco cuasi Licenciada!

(Felicitaciones Agus, mi eterna compañera de ruta)