17.00 horas era el supuesto horario de salida, pero la lluvia en la ciudad se había encargado de hacer el fin de semana más díficil de los últimos meses. Cambio de planes y 18.45, con documento en mano, una traffic salía de la Terminal de Córdoba con destino a San Roque. Al fin era domingo, el sol asomaba, y el Cosquín Rock era más que prometedor para pasar una de las tardes más largas de la semana.Partido de River en la radio (a la vuelta me enteré que ganó!), un chofer que al parecer era guía turístico o le gustaba oficiar cada vez que manejaba, un par de comentarios sobre el show de El Bordo el sábado por la tarde, y un rotundo no a una botella de cerveza, fueron algunas de las cosas sobresalientes de 1 hora y minutos de viaje...
Y de repente estaba ahí, caminando entre chicos como yo, algunos no tanto, entre puestos de remeras, rodeada de vasos que denotaban que gran parte de la gente había tenido un fin de semana etílico, barro, barro, barro. Expectante por vivir una de las cosas que más disfruto en mi vida, que más me gustan.
"Entrada en mano chicos", frase que indicaba que estaba cerca de la entrada. Mi rodilla, luego de una extensa caminata, comenzaba a pasar factura y en mi cabeza estaba la imagen de mamá cuando me dijo que estaba sencillamente loca por exponerla así. El reloj marcaba 20.15, la noche era larga como para empezar a pensar si el lunes iba a caminar bien o mal.
Barro, barro, barro, una constante del día, aunque divertido... algo así como una pista de patinaje en las sierras. Kapanga se escuchaba de fondo, pero yo sabía, y quienes habían demorado en llegar como yo, que era imposible llegar a verlos. Total (se autoconvencerme rápido) yo había ido a ver Los Piojos, mi iniciación como público de esta banda.
Y llegué, mientras me deslizaba al esceneario principal me dije: "bienvenida al Cosquín Belén, noche prometedora si las hay". Todo lo que veía me gustaba, gente, banderas, ese clima que se ve en pocos lugares, ese saber que la persona que tenés al lado siente lo mismo que vos cuando empiezan a sonar acordes desde el escenario. Ese saber que ahí se respira un mismo sentimiento, que el de al lado se va a emocionar, va a saltar, va cantar, gritar igual que vos... y entre tanto pensamiento y disfrute visual, la odisea de ir a un baño químico en la otra punta, hambre y un cielo cubierto por nubes negras amenazantes.
Pantallas encendidas, Malvinas en imágenes y León Gieco con una guitarra sobre las tablas. No me gusta, o bueno, sólo me gustan 3 temas, y se 2. Un show con alto contenido ideológico, demasiado quizás. Dictadura del 76, Madres de Plaza de Mayo, el Cordobazo, un bombardeo de contenido histórico importante. Un disputa adentro mío sobre aplaudir eso que creo injusto, y no entender por qué este tipo que "lucha" por los derechos humanos se sube a un escenario con los amos K... si, esos que todavía tienen 33% de la población viviendo por debajo de la línea de pobreza. Eso también es genocidio, al menos en mi forma de pensar. "Cinco siglos igual" y final.
"Ohhhh ohhhh vamos Los Piojos ohhhh ohhh", casi 30. 000 personas esperaban por la salida de Ciro y sus chicos.
Las luces se encendieron, y Ciro salió (sus chicos también) y de ahí en más todo fue éxtasis. Yo no soy fánatica de la banda, pero es imposible no sentir eso después de tremendo espectáculo. Realmente un show sin fisuras. Categoría escénica, un cantante que no sólo canta sino que también interpreta, instrumentos cuidadosamente sincronizados, una puesta a la altura de recitales internacionales. INCREIBLE.
Y grite, salté, me emocioné, bailé, canté... y llegó Fijate, el quiebre de mi noche. Con ese tema me iba feliz... pero después vino Bicho de Ciudad, ahí la alegría duraba por varios meses. Hasta que Díficil terminó por convencerme de que la desición había sido acertada: estaba en el lugar exacto, a la hora ideal, con un cielo cubierto de estrellas y una luna inmejorable. FELIZ.
Devolución al público (sorprendentemente tranquilo a lo que me imaginaba), saludo, y caminata de vuelta. La rodilla ya no sólo pasaba factura, se había encaprichado en hacerme sufrir por lo que ella consideraba un esfuerzo inútil.
4.00 am, embarrada, en casa. Noche FANTASTICA.
"A donde vayas un tatuaje azul"
2 comentarios:
El proximo video de los piojos es BICHO DE CIUDAD y grabaron algunas escenas en characato Cordoba
;) que primicia te estoy tirando no?
belu excelente post. gracias por pasar por osidius. lamento que no hayan pasado los clips el domingo, hubo problemas en la organizacion. exitos!.
Javi.
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