*11:05... me encuentro con el traumatólogo y le cuento que exploto de dolor. Reconozco que no hice lo debido, alerto sobre mi vida "invivible", y explico que un "stop" por el momento se dificulta. Entonces me mira, se rie, y me dice que la solución es la cirugía. Y que la cirugía implica estar dos meses sin poder pisar: "no hay otra María Belén"... pálida, con un tremendo nudo en la garganta y una lágrima que sólo quiere salir, bajo la cabeza y digo "está bien".
Junta médica el jueves que viene y sólo resta esperar...
Me duele la rodilla. Me duele. Pero más duele no saber que hacer con eso...
Pienso que el dolor es injusto, aunque también soy conciente que lo busqué. Pienso en la veces que dije "no tengo tiempo para ir al gimnasio" y lo real que fue, pero que desacertado. Pienso en las personas que me dijeron "para" y les conteste que "yo podía". Pienso y me digo que soy una pendeja caprichosa, orgullosa, que cree que se lleva el mundo por delante, pero en realidad en ciertas cosas y momentos el mundo me lleva por delante a mi...Uffffff como cuesta reconocerlo.
Pienso y siento que ahora no me queda otra que hacerme cargo de algo que yo sola generé. Que aunque me sienta triste, sienta impotencia, sienta y diga no no no, tengo frenar.
El objetivo: llegar al mes de julio. HOY MÁS QUE NUNCA.
("dice que no querer reir, quiere llorar... sino escupe la demencia no puede bajar, sino encuentra la manera se va a destruir...")
jueves, 15 de mayo de 2008
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