Los finales no sólo generan dolor. También generan incertidumbre.
Mientras vos estás con ella, yo despierto cada mañana preguntándome que hice mal. En que fallé. Que no te dí. Y por qué tremenda reacción sin justificación más que "no pensé".
Son este tipo de momentos donde me gustaría ser mala. Donde querría tener la capacidad de odiar, de endemonizar a la gente. Donde me gustaría creer que soy verdaderamente fuerte y nada puede lastimarme.
Sin embargo, todo lo que soy capaz de saber, sentir y creer es el profundo dolor que veo en mí cuando me miro al espejo; eso que no explica con palabras y se grafica en un llanto que parece interminable.
Y te quiero. Y eso es lo que más duele, lo que más te duele.
domingo, 27 de julio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
t gustaría... pero no te sale
por eso te hacés querer tanto
Publicar un comentario